sábado, 31 de diciembre de 2011

Don' t try to stop me

Ha pasado mucho tiempo, ha pasado una vida entera.
He vivido todo lo que deseaba, he tenido todo aquello que he querido y es cierto que no todo me lo he merecido y ganado justamente.
Maravillosas tres líneas que acabo de escribir, ¿verdad? Ojalá lleguen a cumplirse algún día. Ojalá llegue el día en el que no tenga metas, ni enemigos, en el que haya ganado todo y se me acaben esas ganas infatigables de comerme el mundo con las que me duermo y me levanto todos los días.
Aún así, mi vida sigue siendo demasiado larga, casi tanto como veces ha venido Peter Pan a suplicar clemencia a mi barco.
Resultará raro, pero suelo escuchar a los que me rodean, y tomo nota de cada una de sus palabras, las de cariño, las de recelo, las de odio, y las de envidia, que son las que más hay. Esta vez no es una epifanía, no es un todo místico, mi vida no ha acabado, tranquilo Smee, no voy a coger la pistola del armario. Pero recuerdo siempre esa frase…’’Morir será una gran aventura, de hecho, es la única que me queda’’.
Todos hemos pensado en desaparecer de la faz de la Tierra, incluso de Nunca Jamás, sí, pena para algunos y placer para otros, el Capitán Garfio ha pensado más de una vez en largarse. Pero  precisamente a esos que lo desean les digo, ‘’Joderos gilipollas’’.
Creo que tenéis que buscar un objetivo en la vida, dejar a este soñador infantil idealista, os librasteis de mi mano pero no de mí.
Me resulta irónico a la par que gracioso que creáis que voy a largarme dejando que ese maldito niñato engreído egocéntrico que me cortó la mano y se la dio a comer al cocodrilo se salga con la suya.
No pienso dejar que ni él ni vosotros campéis a vuestras anchas.
He de confesar que estoy demasiado aburrido, ya no dais emoción a esto, se os han congelado las ideas, o simplemente será que no podéis conmigo.
Mi vida ya tenía bastante emoción, creo que he sufrido suficiente, aunque haya salido ganando, para que vuestros ataques de ratas de alcantarilla me afecten.
No voy a poner cadenas a vuestras almas libres, no voy a ejercer una monarquía absoluta, de hecho, mandar es demasiado aburrido para mí, necesito emoción, esfuerzo, una meta, algo inalcanzable que perseguir para no quedarme estancado en el pasado y que los recuerdos se vuelvan mis únicos amigos.
No me voy a ir, no os vais a ir por mucho que lo digáis, estáis tranquilos, a gusto, en vuestra pequeña posición en la pirámide de Nunca Jamás, os creéis privilegiados y por ello, fantaseáis con la desaparición de vuestros obstáculos, pero me parece que esta vez no, esta vez no tratará de detenerme Smee…


Esta vez de sobra sabéis que no podéis con el Capitán James Garfio.




viernes, 30 de diciembre de 2011

Mendigo de los recuerdos

Hace tiempo, mucho tiempo, muy lejos al sol, sí, era verano, todavía lo recuerdo.
No sé si son recuerdos, no sé si es anhelo, no quiero confundirme y cagarla otra vez llamándolo amor, pero siempre queda la tentación.
Te juro que todavía paso noches a oscuras, en vela, pensando por qué te quise, por qué rozaba tus labios con el mayor deseo posible.
Todavía recuerdo tu mirada, la del primer día, impasible, no podía leerla, odio no leer las miradas, ya que los ojos son el espejo del alma, pero no sé lo que me cegaba.
Lo prometo, lo prometo, juro y perjuro que mil y una noches he intentado odiarte, pero todavía echo de menos uno de aquellos besos, tus labios carnosos, como acercabas tu cara cerrando tus ojos, recuerdo como temblaba cada vez que te veía, como flojeaba y se me dibujaba esa estúpida sonrisa.
Recuerdos los besos de portal, todos eran igual, pero sin duda para mí era todo un calvario, ya que tras cada uno de ellos, tenía que esperar una noche entera para verte.
Todavía recuerdo como me trataste, como me cegaste, como me apartaste de mi mundo, y te prometo que te guardo rencor, no podría odiarte.
Ojala pudiera odiarte, cada vez que lo intento, puedo notar en mis labios tu sabor a fresa, esos pintalabios dulces y esa colonia que desprendías que amansaba a la peor de las bestias.
Quiero odiarte, no hay nada que quiera más en este mundo pero creo que todavía tienes un pequeño pedazo de mi corazón, y creo que no lo sabes aún.
No quiero que con ese pedazo hagas lo que hiciste con el corazón entero aquella vez.
No quiero volver a sentarme en un banco a llorar y llegar a casa disimulando que todo va bien.
Te odio…Hasta escribirlo me suena mal, no he llegado a pensar en el suicidio, pero mantengo que no sería una mala idea.
No te pido que vuelvas, no pido ni un solo segundo te tu tiempo, ya lo malgastaste bastante.
Sólo quiero tiempo, olvidar, dormir, callar, morir en mi propio silencio y notar un beso fantasma cada noche….Tu aliento a mi lado cada vez que nos tumbábamos en la hierba.
Espero olvidarte, pero así no puedo…


Aún quiero ese beso.




No acabará Nunca Jamás

Creo necesario destapar la pequeña cortina de humo que nos rodea, quiero ver las caras, las sonrisas, las miradas, las máscaras.
Hemos dejado derretirse la cera de todas las velas y esto está demasiado oscuro.
No puedo ver, solo veo humo y así, no puedo llegar al puerto.
Necesito que las estrellas brillen más que nunca.
Bendito fue el día que decidí fijarme en esa estrella, la segunda estrella a la derecha directo hasta el amanecer, esa misma.
Todos parece ser que hemos seguido ese camino, y a cada uno se le asignó un papel.
El incansable Peter Pan, ese niño engreído insoportable que me cortó la mano y se la dio a comer al cocodrilo, ese vil niñato egocéntrico que tantos buenos momentos me ha dado. Siempre, en mi humilde opinión, tiene que existir un malvado, un antagonista, alguien que le dé emoción a la historia y no haga de ella algo monótono, y aquí he de presentarme, no sé como llamarle, el malvado ‘’Barracuda’’, dicen algunos, pero a mi me gusta más ‘’La morena de garra de acero’’, sí, garra, un garfio nada más y nada menos, el Capitán James Garfio.
Todo bueno y malo han de enfrentarse durante el transcurso de toda obra, película, libro, como queráis llamar a esta historia.
Pero todos necesitamos ayuda, yo necesito una tripulación, un Smee, él necesita a esos engendros que se hacen llamar niños perdidos, y de vez en cuando, uno que otro indio.
Todos tenemos claro que la historia se desarrolla siempre en torno a Garfio y Peter, pero siempre hay alguien secundario, llamémoslo conciencia…Sí, Campanilla, buena y mala, cada una en un bando.
Como diría uno de los más grandes, si le tengo que poner nota a mi año de 1 a 10, me doy un 11, porque ha sido muy interesante.
Creo que he destapado algunas caras, todo se ha equilibrado, nadie se mantenía en medio, la balanza siempre se inclinaba en un lado, pero creo que por fin hemos visto la realidad y somos capaces de ver algo más que una sonrisa falsa en los demás.
Sí, podremos llevarnos mal unos con otros, a veces saltan mucho más que chispas de odio en las miradas de algunos pero tenemos algo en común damos vida a algo que está muerto, podemos llamarlo de muchas maneras, pero si nos vamos, se morirá del todo.
Creo que es el mejor momento para sacar a la luz todo, pero eso fastidiaría otro año más, destaparía todos los secretos que todavía guarda esta historia.
Solo quiero dar las gracias a cada personaje, cada uno de ellos, desde Peter al cocodrilo, desde Tigridia hasta Smee, damos vida a esto…
Este año se acaba…




Algo bueno acaba, porque empieza algo mejor.
A sabiendas que Garfio...seguirá dando guerra.
No lo llamemos final, no voy a dejar de usar esta metáfora.
Las cosas buenas nunca deben terminar.

jueves, 29 de diciembre de 2011

Ni se te ocurra irte

Es una de esas noches extrañas en Nunca Jamás, me parece que demasiado extraña.
Los pájaros no revolotean, no se oyen esos horribles gritos de esos indeseables niños perdidos que no tienen nada que hacer. Tampoco se oye esa horrible y asquerosa voz, sí, hablo de él, de ese niño engreído que me corto la mano y se la dio a comer al cocodrilo.
Sólo destaca en el cielo una luna llena, pero es una luna roja…Luna de sangre…
Todavía puedo recordar cuando fue la última luna de sangre, para unos bendita, pero para otros…maldita noche, y creo que me incluiría en el último escaño.
Realmente fue una noche como otra cualquiera, la única diferencia fue la dichosa luna, pero tampoco le dí ninguna importancia hasta que su cuchillo, sí, el de Peter Pan, atravesó mi brazo y ví sobrevolar mi mano izquierda hasta el agua, pero me quedé embobado mirando la luna, mientras él se reía, huía y el cocodrilo masticaba mi mano.
Creo que en ese instante me volví loco de verdad. Cada noche de luna llena me quedo observando la luna, pero nada de nada, pero esta vez, es roja, es luna de sangre otra vez, debo mirar, pero hay algo que me dice que no…
La miro fijamente, se dilatan mis pupilas y sólo oigo una voz… ‘’No eres así’’
Sé perfectamente que esta noche el Karma ha hecho de las suyas, y he escuchado a la luna, pero de refilón, a mi izquierda hay algo que brilla demasiado…Es mi ‘’mano’’ izquierda, sí, entrecomillado, dado que carezco de ella, lo que brilla es mi garfio, el que me da nombre, ese nombre del que con orgullo presumo, Capitán Garfio.
Pero más que brillar el garfio, brilla el rencor, de la última luna de sangre.
Sé que Peter esta mal, peor que mal, creo que esta sería mi ocasión para hundirle, mi ocasión para hacerme con Nunca Jamás, para regodearme, pero sólo se me viene a la cabeza lo que la luna me dijo ‘’No eres así’’.
No soy así, cada vez que puedo, pase lo que pase, saco mi loca sonrisa, me puede mi orgullo pero no quiero ver a nadie pasarlo mal.
Es mejor que eche mano de los recuerdos buenos, esos en los que no pasaba nada malo, en los que todo eran sonrisas y no lágrimas a menos que fuesen de alegría, creo que eso puede ganar a una sola noche, en la que sí, perdí la mano, pero ganará…
Miro de nuevo la luna…Ya no es roja…Es una luna llena normal y corriente…
Me acerco a la guarida, ¿qué hace Peter Pan en el suelo sangrando?
Esta loco, demasiado loco, es como yo, y si yo vivo, él se merece vivir.
¿Crees que esto tendría emoción?
¿De verdad crees que Nunca Jamás podría seguir adelante sin alguno de los dos?
¿A quién ataco? ¿A quien atacas?


Anda, ven al barco...Y enséñame a volar.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Aventura

Hay demasiado silencio, comprendo que no sea de día pero quiero un poco de acción.
Los pájaros revolotean, no puedo atacar, me siento inútil, ha sido todo demasiado rápido, pero…no soy capaz de asimilarlo, no quiero regodearme por Nunca Jamás gritando ‘’te lo dije’’ o ‘’ he ganado’’.
Sólo quiero describiros mi impresión. Creo que debéis daros gracias el uno al otro por haberos hecho felices tan solo por un solo segundo. Pero creo que ambos sabíais que nada cuadraba.
Sí, soy el malo, sois mis enemigos, soy Garfio y vosotros Peter Pan y el cocodrilo, pero fuera de estas inservibles palabras, sois mis amigos y os quiero demasiado.
Por eso creo que  debo seos sinceros, creo que tanto uno como otro no os merecíais mutuamente. Peter, eres estupendo, pero te mereces a alguien que sepa volar, que te lo ponga fácil a la vez que difícil, alguien que de antemano te cueste conseguir, una verdadera meta, alguien que sea un verdadero enigma y que sea tu nuevo pensamiento alegre, y llegará.
Cocodrilo, sabes que te guardo rencor, tanto a ti como a él, porque él me arrancó la mano y tú te la comiste, pero creo que tengo una debilidad y que ese, por así llamarlo amor que un día sentí por ti, me hace querer hacerte feliz. Me había acostumbrado a tus lágrimas falsas, o incluso de alegría, creo que debes lucir más que nunca  tus dientes, esa sonrisa que un día encandiló al mismísimo Capitán Garfio.
Recordad que somos los más veteranos de la historia, nunca nos hemos movido, Peter Pan, el cocodrilo, Garfio y Smee, y creo que debe seguir así.
Somos demasiado viejos y nos quedan pocas aventuras por vivir, la de morir, que espero que la afrontemos juntos en un futuro muy lejano y la del amor, sí, esa que da tantos tumbos, que parece ir bien y se derrumba de repente…


Pero recordad que este es el principio de nuestra gran aventura...

Karma

Los pájaros alzan su vuelo, creo que están demasiado alborotados, pero los niños perdidos duermen. Es una noche demasiado extraña, aunque como en todas las demás, no soy capaz de conciliar el sueño.
Salgo de mi camarote, donde, por así decirlo en este tema, llevo recluido bastante tiempo, más del que debía para mi gusto.
Puedo mirar tranquilo al cielo, sé que todo está tranquilo, pero sin embargo no puedo mirar al mar porque hay más olas de lo normal.
Las provocan las lágrimas del cocodrilo, lágrimas que esta vez son verdaderas, que tienen un motivo sostenible, y que por un momento llego a pensar que son merecidas.
Sí, no te lo quita nadie, has sufrido por lo que más has querido, pero has hundido demasiados barcos para llegar a este puerto, a mí, personalmente, me has arrancado la mano, y a Smee le dejaste una cicatriz enorme en aquel ‘’incidente’’.
Creo que por un momento he llegado a apoyarte en tu decisión, pero comprende que esta vez llevas las de perder.
Él alza el vuelo, a su aire, es Peter Pan, recorre distancias impensables en cuestión de segundos, y le siguen los niños perdidos.
Tú, vives en el mar, en el fondo del mar, porque poco a poco te has ido hundiendo y crees que él es otro barco más que te seguirá hasta ese mismo fondo y se hundirá conmigo, pero siento decirte que no es lo mismo amara que ser correspondido.
Son deseos inalcanzables, desde que empezamos esta pequeña gran aventura tu objetivo no ha cambiado y te has arrastrado por mar y tierra para satisfacer sus necesidades, porque siempre has creído que serías una de ellas.
Creo que lo ere, eres una necesidad, pero un miedo interminable.
Creo que eres su propio miedo al sufrimiento, lo que le hace ver el daño que puede llegar a hacer a una persona.
Creo que eres la lección de su vida, pero que aún así hay que hacer balance de lo que se puede perder y ganar, y creo que en ambos camino de la historia, el sufrimiento va agarrado de vuestra mano.
Yo ya he dado mi humilde opinión, la decisión no es mía.


Aún así sabes que nunca volarás.

Hook

-         Abrid paso al garfio. Por el amor de Garfio.
-         Sigue a ese garfio.
-         Es famoso por su garfio. Buenos días País de Nunca Jamás.
-         Buenos días Señor Smee.
-         Amarrad el palo mayor, marineros.
-         Jajajajajajajajaja
-         Aquí está el astuto rey de los mares, el malvado Barracuda, un hombre tan profundo que es casi insondable, un hombre tan veloz que hasta corre con los gastos. Ahora echadle una mano, porque él sólo tiene una. Con vosotros, la morena de garra de acero, el Capitán, James Garfio.
-         Garfio, Garfio, Garfio, Garfio, Garfio, Garfio, Garfio, Garfio.
-         ¿Ve cuánto le admiran sus hombre, Capitán?
-         Enjambre de engendros, como los desprecio.
-         Duro con ellos, Capitá.
-         Sí…- Se dibujó en mi cara la sonrisa más malévola y perversa que jamás pude imaginar.
-         Garfio, Garfio, Garfio, Garfio, Garfio, Garfio, Garfio, Garfio.
-         Gracias, gracias, gracias. Oíd mis  estúpidos desgraciados parasitarios sacos de entrañas. La venganza, es mía.
-         Viva el Capitán Garfio.
-         He cebado el anzuelo y ahora tengo el orgullo de anunciar que tenemos a sus hijos.
-         Dios mío. Jack, Maggie.- Suspiró Peter.
-         Al fin voy a matar a Peter Pan, ese niño engreído que me cortó la mano y se la dio a comer al cocodrilo. ¿Y quién mató a ese astuto cocodrilo?
-         ¡Garfio!
-         ¿Quién lo disecó?
-         ¡Garfio!
-         ¿Quién lo convirtió en reloj silencioso?
-         ¡Garfio!
-         ¿Quién fue al otro mundo y robó a los hijos de Pan?
-         ¡Garfio!
-         ¿Y quién creyó que no podía hacerlo?, ¿quién dudó de mí?, ¿quién es un extraño entre nosotros? Uno de vosotros no debería estar aquí, traidor entre los leales, yo te extirparé…Tú…Tú…
-         ¿Dónde está la alfombra Smee?
-         Lo siento señor.
-         Tú…Tú…Tú apostaste a que no traería a Peter Pan, dí la verdad.
-         Sí…
-         A la pupera…
-         No…No, a la pupera no…
-         Bajad a los niños.
-         Esos niños son mis hijos, Garfio suéltelos.
-         ¿Esos son tus hijos?, ¿ Tú eres Peter?, ¿Mi digno oponente? ¡No! Smee, ¿quién es este farsante?
-         Peter Pan el volador, absolugárticamente. Tengo una declaración firmada por la Campanilla. Mire la cicatriz, del incidente con Trigidia.
-         ¿Eres tú, mi digno oponente?, Este bacalao endeble…Tú no eres ni la sombra de Peter Pan…Que desastre…Contigo el juego es insignificante…¡Quiero mi guerra! Vuela.
-         No puedo volar…
-         Claro que es Peter Pan, Capitán, ha estado tanto tiempo fuera de Nunca Jamás que su mente se ha ciudadanizado, se le ha olvidado todo.
-         Caballeros, me temo que he decidido cancelar la guerra, matadlos a todos.
-         No quiero volver a oír el nombre de Peter Pan jamás.
-         ¿Y qué será del nombre deGarfio?- Apareció esa maldita hada- ¿Es así como quieres ser recordado, como un fanfarrón, o como el gran guerrero que derrotó al heroico Peter Pan? En una semana le pondré en forma y tú tendrás la guerra estúpida que quieres. Prometiste a todos la guerra del siglo, toda tu vida te has preparado para este momento, el combate mortal, la gloria…¡Garfio contra Peter Pan!
-         Ese no es Peter Pan…Dos días.
-         Cuatro, lo mínimo para un Peter Pan decente…
-         Tres y es mi oferta final.
-         Trato hecho.
-         Más te vale cumplir señorita o ni las palmadas más fuertes podrán sacarte de donde yo te mande.
-         Oírme todos, en virtud de la corrección, he decidido que el llamado Peter Pan, regrese en el plazo de tres días para someternos ambos al arbitrio de la espada…


domingo, 25 de diciembre de 2011

It works

No hacer caso a nada, vivir en mi propio mundo.
Abrir los ojos y ver Nunca Jamás a mi manera, poder ser libre a cada palabra, cada pensamiento, cada mirada de recelo, cada mal deseo que se pide a la dichosa estrella.
Llevar una maldita vida intentando ayudar y sentirse más inútil que una piedra en el fondo del mar.
Jugar cada partido con desventaja, con más defectos que los demás, por así decirlo, con una mano menos.
Dejar de considerar cada una de las palabras que escribo como una realidad y empezar a hilar una historia interminable jamás contada.
Empezar un juego tirando el dado en segundo lugar, a sabiendas de lo que ha hecho el primero, pero teniendo que fijar como objetivo avanzar más que él.
Tomarse cada palabra de cada persona como un pequeño misil de cañón, clavar puñales y espadas en las puertas, cifrando un destino impensable que jamás llegué a soñar.
Izar la bandera pirata, adoptar un papel sin quererlo ni beberlo, sin casting previo, un papel que toda la vida me ha venido perfecto, calzable, y me he adaptado según las circunstancias.
Continuar una historia demasiado larga interpretando dicho papel, el de tu vida, siendo el protagonista de ella misma.
Sentarse en una silla, en medio de un camarote y mirar por la ventana solo para ver como un infernal niño volaba alrededor de mis dominios, pensar que algún día fue divertido salir fuera para luchar, fue incluso divertido perder la mano, y dársela al cocodrilo. Pensar que ya no te llega a la suela de los zapatos, que he ganado, que se ha cansado de luchar, no se ha rendido, pero ahora sus ataques sirven de poco.
Pensar que Nunca Jamás y sus destinos están a mi merced, creerme el amo de todo, simplemente ser lo que siempre he deseado, salir victorioso por una vez, y tener una vida perfecta porque creo que a pesar de todos los males que he podido llegar a hacer, me lo merezco.
Merezco sentarme en la cima del monte más alto de este inmenso país y ver como corren los niños perdidos a su merced, que se han rebelado.
Ver a un cocodrilo que por fin echa lágrimas de verdad, que sufre una y otra vez.
Y ver a un Peter Pan desorientado buscando a su campanilla porque no sabe que hacer pero la ha echado de su vida y ya casi no se sostiene en el aire.
Ver mi barco con mi tripulación, ver a los indios acampados tranquilos. Observar con detenimiento la gloria merecida del Capitán James Garfio.


Esto empieza a funcionar...




sábado, 24 de diciembre de 2011

16!

Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez, once, doce, trece, catorce, quince y dieciséis…Se dice pronto.
Es tan fácil como contar, que es lo que he hecho antes, es tan fácil como cerrar los ojos y acordarme de una cosa buena por cada año que he vivido, por así decirlo…Una lágrima por cada pensamiento alegre.
Creo que todavía no he empezado el camino que debo seguir, no tengo nada decidido, no sé ni siquiera lo que voy a escribir dos líneas después de esto.
Creo que todavía es un poco pronto para empezar a resumir mi vida, creo que todavía es demasiado corta, todavía me queda mucha guerra que dar.
Pero todos los años pasan muy lentos, 365 días que tengo que esperar desde cada 24 de Diciembre, sí, Nochebuena, todo ese tiempo se hace eterno, pero es una espera demasiado…Amena, por así decirlo.
Día a día, semana a semana, mes a mes, pasan infinidades de cosas, una tras otra, segundo tras segundo, pero la espera sigue siendo demasiado larga.
Pero cada día, semana, mes, año, y todos aquellos que me quedan por vivir, doy gracias por todo lo que tengo, porque tengo todo lo que quiero y quiero todo lo que tengo, ni me sobra, ni me falta aunque hay veces que no me lo merezco.
Doy gracias por todo lo que me habéis hecho vivir, en general, puedo dar las gracias por vosotros, por existir.
Algunos desde hace 15 años, otros 14, y otros apenas uno, pero puedo daros las gracias por estar en mi vida, porque este es un cumpleaños más, soy un año más viejo, pero no tiene sentido crecer si no os tengo a vosotros cada año que pase, mi vida no tiene sentido sin uno solo de vosotros.
Puedo dormir tranquilo, puedo parpadear tanto como quiera porque sé que cuando abra los ojos, seguiréis ahí y nunca os alejaréis.
Dais sentido a cada paso que doy en mi camino, y es demasiado largo para que ahora pare, no pienso rendirme, y cuando se me pasa por la cabeza, aparece un gato, un barbo, y muchos personajes más, incluso Peter Pan, y con una sonrisa, una mirada, un gesto, una conversación, tengo fuerzas para levantarme y seguir.

 Gracias por cada sonrisa.



Gracias por cada aletada y cada mirada que me iluminaba en los peores momentos.




Gracias por estos 15 años, sin duda los mejores de mi vida, que no sé que decirte porque nada es suficiente para lo que significas parami, Karanka, Smee, Xabi Alonso, te puedo llamar como quieras pero júrame que jamás te irás de mi lado.




Te quiero hermano, siempre juntos.


Gracias por cada uno de esos momentos en los que por un instante habéis hecho mi vida perfecta.


Gracias por todo.


Necesito una tripulación en condiciones, ¿os venís?

Gracias por cada charla , cada segundo y cada reconciliación, gracias Vilas Boas.


Gracias por todo y estar siempre ahí, a pesar de que las cosas sean difíciles.


Gracias por alegrarme la vida desde el día en que os conocí.


Gracias por quedarme sin palabras, no sé que decirte.


Gracias por cada uno de los momentos que he creído vivir en el cielo y he descubierto que solo bastaba mirar a los lados y estar con vosotros...

Recordad...Esto es solo el principio de una gran aventura.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Ni yo puedo conmigo mismo

-         Debería rajarme con mi propio garfio, Smee…No matar a Peter Pan cuando pude hacerlo, ¿qué he hecho?, ¿qué es lo que he hecho Smee? Acceder a ese disparatado plan a esa absurda guerra, y ahora mi infatigable correción me obliga a esperar.
-         Esperar ¿qué?
-         ¿Esperar qué?, sean tres días o tres décadas, seguirá siendo un Peter Pan gordo y viejo. Estoy tan decepcionado, Smee.
-         ¿Por qué?
-         Odio vivir en este cuerpo imperfecto, y odio vivir en el País de Nunca Jamás y yo odio, yo odio, yo odio a Peter Pan.
     Smee. Smee, Smee, acabo de tener una visión sublime.
-         ¿Cuál, mi capitán?
-         Todas las partes descabaladas de mi vida se han unido para formar un todo místico…Completo…Una epifanía.
-         Una pifia ¿qué?
-         Mi vida ha acabado.
-         ¿Ha perdido el apetito?
-         Adiós.
-         ¿Dónde va?, ¿Se está poniendo trágico?
-         Adiós, Smee
-         Capitán por favor, ¿por qué no jugamos con su isla, eh? Ya sabe, con los indios y los soldaditos, y…los niños perdidos.
¡ Al ataque!, ¡ Pium, pium, puf!
      -     Esta vez no podrás detenerme, Smee. Se acabó, no te muevas, Smee. Ni un                                       paso, tengo el dedo en el gatillo. No trates de detenerme, Smee.
-         Ya estamos otra vez.
-         Se acabó, esta vez no trates de detenerme, Smee.
No trates de detenerme esta vez, Smee, esta vez no te atrevas a detenerme, Smee…Trata de detenerme.
¡Smee muévete, gilipollas, ven aquí, Smee detenme¡ No es una broma…¡Estoy a punto de suicidarme!
No vuelvas a asustarme así.
-         Lo siento
-         Qué pasa, ¿eres un sádico?
-         Perdone, perdone, ¿cómo se siente ahora?
-         Quiero morirme.
-         Vamos, vamos.
-         Aquí no hay aventura.
-         ¿No llama aventura a esto?
-         La muerte es la única aventura que me queda.
-         Vamos Capitán a la camita, a la camita.
-         Se acabó.
-         Vamos Capitán.
-         No hay aventura.
-         Esta guerra iba a ser en boom de todas las guerras.
-         Y lo será.
-         …Suprema…Tiene que haber una forma de vencerle, de vengarse de Peter Pan, tiene que haber algo en lo que no he pensado todavía… ¿Dónde será vulnerable?


Esto no ha terminado.

martes, 20 de diciembre de 2011

Mi mejor arma

Podemos hacer lo que nos dé la real gana.
Campar a nuestras anchas por los peores terrenos jamás pisados.
Uno habéis nacido para volar, para luchar, para cacarear, para no tener un destino claro pero sí una meta.
Otros en cambio, no somos estorbos pero sí caminantes.
Somos pequeños detalles en el camino de los demás.
Estrellas en su firmamento por mucho que se empeñen en negarlo, porque les importa lo que digo y lo que hago, aunque solo sea como burla o desprecio, se lo agradezco, me hacen más fuerte con cada una de sus palabras porque sé que todas son mentira.
Cada sílaba es fruto del odio y este es fruto de la envidia, sí, envidia, que aumenta mi ego, porque sé que me critican porque mi situación es mejor que la suya, porque he vivido o hecho algo que ellos quieren y creen que lo conseguirán afirmando que he fallado. Pero debo ser impasible, no soy de esos que gastan el tiempo.
Muchos quieren mi desaparición, no voy a hacerles ese favor, no voy a irme, voy a quedarme por muy mal que lo pasen para que vean como disfruto de mi vida mientras ellos no se conforman con la suya y malviven de joder la de los demás.
Disfruto escuchando las palabras que salen por vuestras bocas de serpientes, en serio, no miento, me son indiferentes al igual que vosotros y vuestra actitud.
Pero creo que he descubierto lo que más os duele, mi felicidad.
Creo que no voy a volar, luchar ni cacarear nunca.
Creo que tengo un arma, y no es el Garfio, brilla como ella sola, destaca entre muchas porque no es de trapo ni papel, ni está pegada con celo, mucho menos está dibujada.
Es verdadera, y es lo único que puede expresar lo feliz que soy.
Y por mucho que os esforcéis…


Jamás me quitaréis mi sonrisa.

Me sigue pareciendo ridículo

Parece ser que  ya te vuelve a ganar la falsedad.
Acusas de hablar a la espalda, y no eres capaz ni si quiera de mirarme a la cara y repetirme lo que has escrito.
Me da exactamente igual lo que escribas, de hecho, he de admitir que lo leo con empeño, y reflexiono sobre ello, por eso luego hago preguntas, al igual que tú también las haces y yo no me escondo a la hora de responderlas.
Veo que quieres esconderte detrás de una pantalla, de una sonrisa falsa como la que me has dedicado esta tarde cuando me he cruzado contigo.
Me pareces despreciable, no me interesaba lo que escribías, me interesabas tú, lo que te pasa, pero claro está que ha sido un error fijar mi mirada en ti un solo segundo.
Yo insulto a mi mejor amigo…preguntémosle a él, no creo que vaya a darte la razón a ti.  A mi mejor amiga… no creo que seas el adecuado para hablar de ella, creo que te entra un poco de frío al hablar.
A mi mejor enemigo, está claro que lo hago, como todo ser humano que tiene un enemigo, no creo que vaya a hablar bien de él, aunque yo no lo llamo enemigo sino amistad turbulenta, basada en altibajos, pero si tú lo llamas enemigo, a los tontos se les da la razón. Cada uno tiene su propia opinión de todo, al igual que tú siempre das la tuya y me atrevo a admitir que más de la mitad de las veces, ni te la pido, ni me interesa.
Sólo te he hecho una pregunta, al igual que tú la hiciste a una ‘’amiga’’ y al no obtener una respuesta creíble y clara, tú mismo sacaste tus conclusiones, yo he hecho lo mismo, así que no creo que seas nadie para acusarme de nada.
Alrededor mía, gira mi mundo, y no te preocupes que no me interesa nada que te encuentres en él, no pido atención , aunque sí que me gusta llamarla, pero si se me da será por algo.
Opino sobre algo que no me interesa…interesante tema, ya que creo que desde 1975, este país permite la libre expresión, y no voy a dejar que nadie me calle y mucho menos tú. Continúa con tus enigmas y tus cifradas respuestas, si no te aclaras, no creo que vayas a hacerme cambiar de opinión.
Envidia, no le tengo a nadie, por mucho que te empeñes en ser perfecto, a ti nunca te la tendré, y justo en este momento estoy a gusto conmigo mismo, con todas mis virtudes y mis defectos por mucho que lo segundo gane a lo primero.
Pero no tienes que preocuparte por mí, son las últimas palabras que te dedico.
Te creo, te creo.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Sentencia de la estrella

Has perdido facultades. No vales para nada, solo te rodeas de pequeños seres que solo quieren mantenerse en simbiosis contigo porque obtienen algún tipo de beneficio por mucho que tú creas que despiertas su admiración.
Creo que siempre tienes una característica, te mantienes en el agua, simplemente por el hecho de que te hundes.
Pero bueno, no voy a hablar de ti, no voy a gastar páginas en alguien que me es totalmente indiferente.
Me parece que esta historia me la he leído miles de veces, la película me la habré visto otras mil, pero desde que tomé la decisión de darle emoción a mi vida, ha cambiado el guión. Desde aquel día que cruce la barrera al otro mundo para provocar al alejado ‘’Peter Pan’’, este cuento no ha vuelto a ser igual.
No se puede cambiar el País de Nunca Jamás, por mucho que se empeñe más de uno, a base de mazazos, a base de golpes, nos hemos amoldado al papel que se nos asignó.
Ya no vale apoyarse el en alfeizar de la ventana y cantar a las estrella, a esa preciosa estrella que todas las noches brillaba por cada uno de vosotros, tenemos que pagar el peaje del tiempo, ya no somos esos inocentes niños que volaban a la primera.
Más de uno se opone a mi existencia pero sin mí, sin mi barco, mi maldad, mi garfio, esa estrella perdería sentido, he de decirlo por muy osado que parezca.
Más de un personaje ha cambiado de papel, ya no veo a Tootles siempre pendiente de su oso, a Wendy detrás de Peter con sus constantes rabietas, a John constantemente pendiente de su ego digo de su sombrero.
Todos tenemos diferentes preferencias, gustos, visiones de Nunca Jamás.
Ya no vale poner buena cara a todo, ya no os vale un pensamiento alegre para volar, el polvo de hadas se acaba, vuestra sonrisa se acaba.
Empezáis a ser ridículos, esto deja de tener sentido, no he ganado, perdemos todos, dejamos de darle vida a esto.
Un mínimo esfuerzo de Peter Pan y el Capitán Garfio no basta.
Dejad de velar por Nunca Jamás, han entrado brujas y maricones, se han entremezclado cuentos, se creen que aquí les vale decir ‘’Hakuna Matata’’
Pero todo tiene una causa, el único reloj que funciona aquí, el centro de la plaza, lo que causa todo mal, no te creas protagonista, sino el enemigo.


Se te están gastando las pilas...

Falso Romeo sin Julieta

No te rindes, se nota en tu manera de escribir, tu pulso no tiembla.
¿Acaso estás enamorado? No lo creo.
Tus palabras son tajantes, quieres ser deseado, quieres a una persona que te llene, alguien a la que no tengas que pedir nada, que no tenga orgullo y se arrastre cual serpiente rogándote un ardiente beso.
No puedo basarme nada más que en la carta que has dejado en el muro para criticarte.
Tu pelo es liso, marrón, aunque no entiendo porque te empeñas en levantártelo ya que hay días que tu peinado provoca miradas de asombro por las calles de la humilde Verona. Eres un poco bajo, pero tienes demasiado potencial y figura como para acomplejarte por ello.
Sabes escribir, una palabra tras otra, con coherencia como debe ser, pero tu problema es que solo sabes echarte flores.
He leído y releído tu carta un par de veces, he tenido que ir a tirar las cenizas del cenicero unas cuantas veces, he bajado escondido entre la niebla de madrugada a comprar unas cuanta botellas de Vermouth para tragarme lo que de verdad pienso de ti.
No sé por qué sigues insistiendo y esa seguirá siendo la incógnita que sobrevuele mi mente cada vez que te vea.
Creo, a no ser que seas estúpido, que desde esa mañana en la que lucías tu nueva camiseta del Chievo Verona, te has dado cuenta de que falta una carta de las que dejaste hace tiempo en el hueco del muro, la que yo me llevé.
No pretendo hacerte daño, tampoco seré tu falsa Julieta.
No te vendría mal asimilar tu mismo las mentiras que escribes, tus falsas palabras de amor, creo que yo mismo encontraré a Julieta.


Desiste

Mi mejor amigo es un gato...¿qué pasa?

No sé como lo haces, no sé como te las ingenias pero siempre estoy en las mismas contigo, siempre nos encontramos en la misma situación.
Ha pasado mucho tiempo, muchísimo, y todavía queda mucho por pasar.
En este tipo de relaciones siempre se hace un balance, de cosas, de recuerdos, de sentimientos, y i nos ponemos a contar…malos: 1, 2 ,3… buenos: incontables
A algunos les parece una tontería, a otros una hazaña, en ambos casos nos envidian.
Yo lo puedo resumir en dos palabras…Mi vida.
Porque si hiciese una autobiografía, no habría ni un solo capítulo en el que no aparecieses. Diriges mi centro, mi corazón, y lo sabes Xabi.
No sé como lo haces que hasta en los peores momentos eres capaz de todo, que con solo un gesto, un apretón de manos, una mirada, eres capaz de sacarme una sonrisa que todo quieren esconder y evitar.
¿Quien es sino mi reflejo en el campo, el padre de todos los jugadores, a quien le doy las voces, quien refleja todo lo que necesito? Pues, tú, la respuesta eres tú.
No me puedes faltar Xabi, que tenemos mucho que decir a los demás.
Recuerda que ni la horrorosa sirena, dueña de los mares, nos ha podido hundir.
No puedo dirigir mi barco, el Capitán Garfio no puede hacer nada, sin sujetar el timón sin su querido Smee.
No tengo palabras, y creo que se te hará corto.
Ayer mismo, sobre las 12, pasó lo mejor que nos podía pasar, un día perfecto, justo antes de entrar por la puerta…ZAS…Una estrella fugaz, los dos a la vez, sin comerlo ni beberlo…
Me da igual eso que se dice de que el deseo si se dice no se cumple, porque estoy seguro de que se cumplirá…
Mi deseo es…
Llevamos 15, quiero 16, 17, 18…
Simplemente que sigamos así toda la vida, que esto dure, que por favor no te separes de mi nunca…
Simplemente …


GRACIAS

viernes, 16 de diciembre de 2011

Engañosas apariencias

Cuando me levanto y digo ‘’buenos días’’, cuando me acuesto y digo ‘’buenas noches’’, todos los días desde mi ventana, desde mi oscura habitación, te distingo.
Apenas logro distinguir dos cigarrillos en el cenicero de la mesilla, el pilotito de la pantalla del ordenador parpadeando, me lo he vuelto a dejar encendido.
Mi ropa extendida por una alfombra que no he visto entera desde que me mudé y la puse, es lo que tiene ser estudiante.
Una sombra oscura que impone, mi silla, esa en la que me siento a observarte.
Al principio te tomé como un individuo más, sí, un habitante más de Verona.
Pero tus visitas al muro son constantes, demasiadas, creo que ni el propio Romeo habría insistido tanto en la bella Julieta, pero ni tú eres él, ni yo Shakespeare para juzgar ahora mismo un libro con más años que tú y yo juntos.
Admiro tu paciencia, y desprecio tu persona.
Hay que tener cojones para venir día tras día, y escribir todas las noches a tu ‘’Julieta’’, para que ella, no tenga respuesta, hay que tener orgullo para verla día tras día y llevar en secreto tu amor detrás de la máscara de odio que quieres aparentar.
Pero he de confesarte, que una noche de estas en las que me levanto sin pensarlo, no para beber, sino para reflexionar, cosa que no te vendría mal, se me ocurrió bajar al muro, sí, el muro de Verona, y coger una de tus preciosas cartas y subir corriendo, como si de un relámpago se tratase porque no sabía si estabas vigilando a tu ‘’Julieta’’.
Abrí, esa misma noche, el sobre bien cerrado, leí cada una de tus arrogantes palabras, leí como te lo tienes demasiado creído.
No puedo distinguir tu cara, tampoco de que color son tus ojos, jamás me he fijado en tu pelo ni peinado, son tus aires de prepotencia los que te ganan, son tus andares de chulo barato que pueden contigo, pero cojeas. Tu personalidad se va al traste a base de que ‘’Julieta’’ se aleja.
Sinceramente eres un nuevo miembro de esa despreciable escoria que jmás se mereció mi mirada.
Pero que nada te impida seguir…


Aunque no creo que ''Julieta'' vaya a molestarse...

Quietos

Que caos, que paradoja, tantas maneras de describir una sola cosa.
Cada uno tiene su modo de describirlo, unos viven una historia real, con nombre y apellidos, otros simplemente se esconden tras la Torre Eiffel para mandar cartas sin destinatario a amores antiguos perdidos en el muro de Verona., y otros nos tomamos la vida sin humor, a base de metáforas.
Y continuaré con la misma, con… podría llamarle obsesión.
Dicen que el tiempo pone a todos en su sitio, en su lugar, en el que le corresponde, y no puede quejarse nadie, no se puede subir nota.
A mí me ha dado más vueltas que ha un tiovivo, he viajado del cielo al infierno, mi cabeza ha estallado,  hasta que me he hartado y una noche sola, triste, me aferré al único pensamiento alegre que me quedaba, y fui en la dirección adecuada, la segunda estrella a la derecha todo recto hasta el amanecer.
No entiendo como habéis llegado hasta mí, como podéis leer las inservibles palabras que os escribo, pero creo que es hora de descubriros los verdaderos secretos de aquí, por si no sabéis donde os habéis metido estáis en Nunca Jamás.
Me sentiré por unos momentos como un guía.
Lo primero y más abundante, nubes, recordad que venís del cielo, creeréis que no tienen importancia, pero son ellas las que nos indican la hora del día, recuerdo que rompí todos los relojes de este país.
No os extrañe oír gritos, es una rutina, se oyen de este a oeste, son esos maldito niños, aunque no sé si llamarles así, creo que son borreguitos, pero de alguna manera, no tienen nada, no tienen objetivo, son los niños perdidos.
Obviamente todo borrego necesita de alguien que le comande, un modelo a seguir, y ahí empieza la verdadera historia. A más de uno le sonará este nombre…Peter Pan, sí ese indeseable niño caprichoso que no tenía nada más que hacer que aprender a volar y surcar los cielos para mantenerlo todo vigilado.
Ese niño que se atrevía a soñar con todo, que ese día…bueno, ya os sabéis la historia.
Me he cansado de guiaros, creo que el resto del país os lo sabéis de memoria.
No me puedo creer que a estas alturas de la historia con todas estas páginas leídas, queráis cambiar la historia.
No, no me vais a quitar la gloria ahora que voy ganando, eso no lleguéis a pensarlo, porque mantengo ese pensamiento alegre que me hizo llegar aquí.
Mantengo mi barco, mi tripulación y a mi Smee.
Peter continúa en el bosque tranquilito, y la paz parece que se instaura, casi es un milagro, pero sinceramente, os conviene la guerra, necesitáis darle emoción a vuestra pobre vida.
Sois ridículos de verdad, esta vez no pienso picar.


Garfio afilado

jueves, 15 de diciembre de 2011

Pequeño y pueril...

No se puede parar, aquí es una tras otra, me parece que nos viene muy bien el nombre de Nunca jamás.
No entiendo ahora lo que sucede.
Por una maldita vez que descanso en mi camarote, que puedo afilar el Garfio tranquilo sin saber que ese niño infernal volverá.
Por una vez que los niños perdidos campan a sus anchas por los bosques sin que ninguno de mis marineros tenga que frenarles en seco.
Por una maldita vez que los indios han dejado de gritar…
No podemos estar tranquilos dos segundos, y mira que no los distinguimos porque con orgullo recuerdo que rompí todos los relojes para romper el tiempo.
Considero tu caso, un tanto especial, creo que eres peor incluso que Peter Pan, porque él ataca, pero creo que su verdadero fin es la paz, pero tú, Tootles, tanto tu mente como tu tamaño infantil te pierden.
Desconozco totalmente tus intenciones, tampoco tengo intención de saber cuales son, pero he de reconocerte que las maneras son muy…malas.
No vienes a Nunca Jamás desde la primera visita de Wendy, y mira que pasó tiempo, entonces todavía me resentía del dolor de haber perdido la mano izquierda, ahora solo lo recuerdo con rencor.
Por aquella época, me daba pavor salir a cubierta, por si oía ese dichoso ‘’tic, tac’’ del maldito cocodrilo que tantas veces me trajo de cabeza, y mira, ahora es el reloj de la plaza, me parece que no quieres seguir ese camino, ¿verdad?
No es una amenaza, llamémoslo…predicción.
Porque realmente hay que ser estúpido para en este tema se ponga de mi lado el mismísimo Peter Pan.
Paseas orgulloso por Nunca Jamás, la plaza, el bosque, el campamento, el puerto, siempre con tu osito bajo el brazo, por lo menos Peter y yo tenemos una campanilla, tu tienes un oso de peluche tan roto que si lo tirases, no te darías ni cuenta, pero finges que te importa para tener el mínimo apoyo.
Desde la ventana de mi camarote puedo verte perfectamente, pero las cosas han cambiado, ahora el Capitán Garfio no es un desconocido más, ahora el Capitán Garfio, sí, el mismo al que te atreviste a llamar ‘’bacalao’’, ese, es más fuerte de lo que imaginabas y ya no me escondo, me he acostumbrado a que ese dichoso niño sobrevuele mi barco a sus anchas, y en cierto punto me gusta porque da sentido a mi vida, y a este lugar, no sé ni como recuerdas que era la segunda estrella a la derecha directo hasta el amanecer. No puedo creer que recuerdes el camino desde que e dichoso Peter Pan te trajo. Yo solo contemplo dos opciones y ambas me favorecen pero que se le va a hacer, soy pirata, no por el oro ni la plata y no seguiré la rima porque mentiría.
Sé que soy demasiado previsible, pero estoy demasiado seguro de mí mismo como para detenerme, no pienso antes de actuar, y es lo único en común que tenemos Peter y yo, pero no es el caso.
Las dos opciones serían…La primera es que te largues, que no vuelvas a Nunca Jamás hasta que no sepas de una maldita vez que aquí nada es llegar y pegar, que no te vas a salir con la tuya a la primera, no nos vamos a ir a la cama cuando tú digas.
La segunda, que es la que creo que optarías por ella, es pacífica, simplemente es adaptarte a lo que hay ya compañero, si te vas al bosque, te quedas con Peter y si te vienes al barco, la dictadura de Garfio has de obedecer.
Creo que ninguna de las opciones te favorece y que suenan amenazantes así que simplemente creo que deberías dejar de decir sandeces y centrarte en tus simples problemas que tienes demasiados.
Coge tu osito, y haz lo que te plazca…


Por una vez que Peter Pan y Garfio se llevan bien...

martes, 13 de diciembre de 2011

No lo hagas...

De nuevo sobrevuelas mi barco, esta vez no tengo nada que ver, pero en cierto modo quiero involucrarme.
Hace mucho que estoy en todos los líos del país de Nunca Jamás, y este me afecta más de lo que te crees.
Sé que dije que me estaría quieto, pero mi actitud me lo impide.
Sales de una y te metes en otra, y ardo en ganas de que te estés quieto de una vez y dejes de causar problemas.
Ya no logro entenderte, no sé si viene de largo, no sé si es de verdad, pero sinceramente parece que quieres llamar la atención.
Vale, aquí, en Nunca Jamás, nunca se crece, de hecho, rompí todos los relojes para perder la noción del tiempo.
Tú tienes tu conciencia, tu pequeña Campanilla, intocable pero demasiado perturbada para mi gusto, y suena raro que el que lo diga sea el mismísimo Capitán Garfio.
Pero al igual que tú la tienes a ella, yo tengo a mi Campanilla, no es diferente, tampoco rara, es especial, siempre me dice lo que tengo que escuchar, no como la tuya que te dice lo que quieres oír, y le devuelves tus falsos ‘’te quiero’’.
Te repito que tus sirenas están desgastadas y ya no pueden salvarte, creo que debes aprender a nadar en el mar de problemas al que te has tirado de cabeza, peculiar amigo mío. El cocodrilo, según sus falsas lágrimas, parece ser que no va a meterse, pero sabiendo que estoy en el otro lado, sacará sus garras y dientes para defenderte, que de poco le servirán más que para acabar de nuevo entre el coral, o disecado como reloj de Nunca Jamás.
Creo que este cuento, metáfora, historia, antagonismo, como quieras llamarlo, va a durar, pero no soy uno, no soy dos, no te creas que los niños perdidos van a correr por los bosques llamándome ‘’bacalao’’, tampoco van a gritar que no creen en las hadas, porque tú has hecho que cambien esa maravillosa mentalidad que poseían.
Tú, tu marcha, tus actos, han hecho que te unas a un enemigo más, has dejado de lado a una de tus mayores fuerzas, los indios, incondicionales defensores tuyos, supongo que será un despiste.
No te dediques a esconderte disfrazado entre mis piratas para fingir ser uno más de la tripulación, continúas siguiendo a Smee cuando trae mi Garfio.
Espero que recapacites, no que te rindas, sino que pienses en lo que haces antes de realizarlo de verdad.
No voy a aumentar mi ego, no quiero que suene a amenaza, pero no me hagas desplegar la alfombra de mi barco, no me hagas aumentar mi sobra, no me hagas usare mi espada…


No me hagas afilar el Garfio...

lunes, 12 de diciembre de 2011

Único

Inexplicable, es algo demasiado complejo para poder comprenderlo.
Es una relación basada en altibajos, uno tras otro.
Me ayudas, me traicionas, me ayudas, me traicionas, y así sucesivamente, como un niño de 8 años aprendiéndose la tabla de multiplicar del 6.
Pero si nos paramos a contar, los recuerdos buenos ganan al sufrimiento, el amor gana al dolor. Repito que nuestra relación es demasiado compleja como para comprenderla, al igual que tú.
No puedo pintarte, porque creo que ni Velázquez sería capaz de representarte, no puedo describirte como un personaje más de la historia ya que ni el mismísimo Miguel de Cervantes sería capaz de plasmar tu imagen el papel con la única mano que le quedó después de Lepanto.
He de confesarte que me pensé más de dos veces dejarte en la estacada, apartarte de mi vida y así, poder… ¿mejorar?
No te lo vas a creer pero me han repetido mil y una veces que el único error que he cometido has sido tú.
Me han enumerado mis defectos…Infantil, gordo, hipócrita; son algunos de ellos, aunque he de decir que del último nombrado, me siento realmente orgulloso.
No te creas que solo son esas tres palabras de nada que a su vez abultan tanto, no me he olvidado de ti, eres inolvidable.
Creo que el karma me ha devuelto lo que hice por tu culpa enamorándome, que antes era el peor de los males, pero cada vez que me reflejo en sus ojos, me siento en el cielo, en la cima de su corazón que es donde siempre he deseado estar.
Pero he llegado allí gracias a ti.
A todas esas veces que has sacado a relucir mi coraje, que mi sonrisa ha iluminado ese oscuro parque.
Unos tienen de mejor amigo un humano…otros una papelera, pero yo tengo un gato, y te doy las gracias por haber desaparecido, por apartarte de mi camino cuando él más me necesitaba y cuando yo más le quería, que lo sigo haciendo, gracias por comprender mi vida tal y como es.
Gracias por infundar falsas creencias en mi mente que poco a poco se hicieron veraces.
Gracias por esa desesperación y ese pesimismo que te caracteriza ya que previenes todos los males.Pero sobretodo, gracias por ser esa característica que me hace destacar, por ser mi alma, mi amor, mi compañero…

Grazie mille...

Detrás de las palabras

Me tiembla la mano al escribir esto pero…

Queridas incógnitas de mi vida:

Sí, sois varias. Espero que más de uno no se haga el sorprendido o la sorprendida al leer esto, añado el femenino ya que ahora todos queremos igualdad pero no por nuestros actos claro…
No pienso dedicarme a poner vuestros nombres, ni vuestras iniciales.
Tampoco me dedicaré a describiros a cada uno de vosotros, ni lo que habéis hecho por vuestra inútil vida.
Me dais vida, os lo prometo, sois impredecibles y siempre he pensado que debe haber una oveja negra, un personaje mal hecho.
Sois los juguetes rotos que nadie quiere, sois víctimas de la obsolescencia programada
en la vida de los demás, pero no hacéis nada para quedaros.
Creo que os conformáis con vuestra vil y mutua compañía.
Os juro que a veces os intento querer, e incluso a ratos lo hago, pero el rencor puede conmigo. No comprendo ni creo que llegue a comprender nunca vuestra…siento que suene brusco…Ridícula sociedad.
Vuestras máscaras son preciosas, habéis llegado a enamorar a la gente, e incluso engañarles con ellas, pero ahí se quedan, en máscaras.
Pero lo sorprendente es que esas máscaras funcionan con vosotros mismos, no sé que metáfora usar ahora mismo pero no hay peor sociedad que la que tiene sus propios conflictos internos.
No estáis unidos, sois simples soldados, viles mercenarios, os peleáis por ser generales y no os dais cuenta de que cada vez estáis más separados y más alejados de vuestros objetivos reales.
Sólo sabéis mirar por vuestros propios intereses, y a la vez que os alejáis de vosotros mismos, lo hacéis de vuestra meta.
Unidos me dais miedo, separados me dais pena.
No quiero daros esperanzas, no quiero que creáis que me rindo, pero mi vida se hace pesada y aburrida.
Vuestra hipocresía es digna de mi admiración. No os escondáis detrás de vuestras ínfimas palabras que poco sentido tienen…
Y con esto último os pido un favor…
Devolvedle la vida a mis calles, que seáis la sangre que impulsa mi corazón, creo que hemos nacido para vivir esto, para ser un reto constante.
A sabiendas de que vuestro miedo, vuestra puta falsedad, gilipollez, esa manía de esconderos detrás de vuestras dañinas palabras, os escupo en la cara, cada uno me decepcionáis más. Creo que el odio es un sentimiento demasiado fuerte, creo que sería daros un papel no merecido en la espectacular obra de mi vida, vuestra mirada traidora y vuestras palabras encandiladoras, creo que deberíais dedicaros a la política aunque al paso que vais, vuestro futuro está demasiado negro como para encender una linterna…


Al fin y al cabo...Sois juguetes rotos...